Sonntag, 24. August 2014

Habanera - Español - Elīna Garanča

Homenaje de admiración a la bella mezzosoprano nórdica
Antes de que finalice agosto de 2014, quede constancia de su reciente actuación en el Festival de Salzburg donde ofreció dos funciones de concierto de la ópera La Favorita, bajo la dirección orquestal de Roberto Abbado. Cantó el papel de Leonor de Guzmán, amante del rey de Castilla Alfonso XI, en el drama de amor que completaron los intérpretes Juan Diego Flórez y Ludovic Tézier.
Si se menciona esa circunstancia casi en simultaneidad con su efectivo acontecer, no es por alardear de “actualizado” sino para resaltar la amplitud de la paleta vocal de Elīna Garanča y lo versátil de su temperamento artístico. En esa fértil trayectoria, la impronta gitana que muestra en el video encabezador de esta nota es apenas una anécdota. El homenaje que este post intenta rendir a su belleza y a su talento abarca todo el cultivo musical y personal que fue imprimiendo a su carrera.
Nacida en Riga, Letonia, en septiembre de 1976, fue encaminada por sus padres hacia las artes musicales en un camino de formación que la llevó a perfeccionarse en Austria y EE.UU.
 Su carrera profesional comenzó en el Südthüringisches Staatstheater de Meiningen y más tarde en la Ópera de Frankfurt.  En 1999 ganó la Mirjam Helin Singing Competition en Helsinki, Finlandia. No es hoy una debutante en Salzburg; comenzó a destacar allí en 2003 en los Salzburger Festspiele), donde interpretó a Annio en La clemenza di Tito, de Mozart, dirigida por Nikolaus Harnoncourt. Tras ello comenzó a recibir importantes papeles, como el de Charlotte en Werther, Dorabella en Così fan tutte para la Ópera de Viena, en 2004, y Dorabella de nuevo en París, dirigida por Patrice Chéreau (2005).
En 2006 cantó de nuevo La clemenza di Tito, esta vez en el papel de Sesto. El 12 de enero de 2008 debutó con su propia compañía en el MET de Nueva York interpretando a Rosina en El barbero de Sevilla, de Rossini. El 16 de enero de 2010 llevó a cabo una memorable y apasionada interpretación de la Carmen  de Bizet, en el MET junto al tenor francés Roberto Alagna. Su actuación fue retransmitida en directo vía satélite y en alta definición a todo el mundo, proyectándose simultáneamente en más de 850 salas de cine en 31 países distintos.
Preguntada cierta vez si la actuación y el canto son tareas exigentes, respondió: “Sí, por cierto, ya que cuesta mucha energía, emoción y concentración el cantar y bailar una Carmen, por ejemplo. A muchos les basta con entonar su rol sin interpretarlo con el cuerpo. En los ensayos procuro incitar a los otros cantantes a expresarse corporalmente, de modo que esa interacción se plasme en un resultado nuevo... En verdad, de joven quería ser actriz de teatro o cine, pero no me aprobaban. Decían que carecía de talento. Tal vez a muchos les pareciera demasiado alta y gordita. Por entones, en Letonia, las actrices tenían que ser como Kate Moss. Yo era muy diferente, y eso se notaba en los castings. No me salía “representar” cualquier papel que me propusieran los examinadores. Desde ya, nos presentamos en público en el rol de un personaje, pero la autenticidad y la sinceridad siguen siendo de enorme importancia...”
Y continuaba: “Siempre es una parte de mí lo que ven los espectadores cuando actúo. Experimento y conozco las pasiones, la desesperación, el odio y la envidia que encarnan los personajes de la ópera. No es preciso que mate a alguien para representar de un modo convincente a una asesina. Pero si tuviese que representarla en escena, procuraría entrar en contacto con alguien que lo fuese. La mente humana me interesa sobremanera, así como la pregunta sobre el por qué de nuestras reacciones. Me encanta observar a personas que interpretan un personaje. Por instantes quizá ello me permita comprender por qué ese ser humano se transfigura de tal manera.”
Cuando le hacían notar que muchos cantantes temían por su voz como si fuese la cáscara de un huevo crudo, admitía haber pasado al principio por el mismo trance, hasta el punto de no atreverse a comer un helado. Después desechó esa clase de temores, si bien antes de un estreno no cometería la imprudencia de caminar descalza sobre la nieve.
¿Cómo se las arregla con la articulación cantada de ciertos idiomas, por ejemplo el francés? “Trabajo con entrenadores y con colegas. Nadie es perfecto, y para el francés se necesita mucho tiempo. En mi caso, mucho funciona a partir de lo visual. Así y todo, nunca se sabe bien qué hacer con la lengua y los labios”.
¿Qué es más difícil de representar: lo lascivo, lo trágico o lo cómico? -  “Lo trágico viene por sí mismo: todos sufrimos pérdidas y muertes. Pero reírse de uno mismo exige un aprendizaje: nadie quiere aparecer como un bobo. Los letones somos muy orgullosos, ponemos la espalda muy derecha aunque a menudo debimos inclinarnos ante diversos poderosos, como los alemanes, los rusos, los vikingos, los escandinavos. El orgullo nos quedó, y nuestro sentido realista me resulta de gran ayuda en el trajinar operístico”.




[Fuente de los fragmentos de la entrevista, traducidos del alemán por ch:}  http://www.arte.tv/de/interview-mit-der-sopranistin-elina-garanca/2946976,CmC=3444156.html 


A propósito de la ópera La Favorita que Elina cantó en concierto esta última semana de agosto de 2014 en Salzburg, añado una breve referencia a su trama argumental:
 Transcurre en España, en el año de 1340, cuando Castilla y Portugal se unieron para luchar contra los musulmanes en la Batalla del Salado. Uno de los personajes es Alfonso XI de Castilla. Implica un triángulo amoroso entre este, su amante ("la favorita") Leonor de Guzmán y el amante de ella, Fernando.
La reina Doña María de Portugal, que amaba a su esposo y que intentaba atraérselo por todos los medios, no vaciló en acudir a una hechicera que vivía en la calle de la Pimienta, para que le preparase un "filtro de amor" bebedizo que ella echaría disimuladamente en la copa del rey, para que se enamorase.
Sin embargo, por una inesperada confusión, el  bebedizo fue a parar a la enfermería del convento de S.Francisco y el enfermero, creyéndolo una medicina, se lo dio a beber a un joven novicio que estaba enfermo y con fiebre.
El novicio don Fernando, animado por un inesperado vigor, sintió en aquel punto flaquear su vocación, y abandonó el convento enrolándose para ir a la guerra a luchar contra los moros granadinos. Al regreso de la campaña, en la que había prestado brillantísimos servicios, fue invitado por el rey a una fiesta en el Palacio del Alcázar.
Alfonso va a honrar a Fernando por su papel en la guerra. Le pregunta a Fernando qué recompensa quiere y Fernando le pide casarse con la mujer que le ha inspirado su bravura. Alfonso le pregunta quién es ella, y Fernando señala a Leonor. El Rey queda sorprendido al saber que Fernando es su exitoso rival. En un cambio de idea repentino, ordena a Fernando y Leonor que se casen en menos de una hora. Accediendo a que ella se casase, la convertía en una dama respetable ante la corte, y evitaría el que se pudiera murmurar, y llegar a oídos de su suegro, el Rey de Portugal, que afrentaba a su hija la reina Doña María teniendo una amante en el propio Palacio.
Leonor queda con sentimientos contrapuestos de aprensión y alegría. Decide que debe informar a Fernando sobre su pasado. Envía a Inés a buscarlo. Sin embargo, sin saberlo Leonor, Inés es arrestada antes de poder verlo. En un coro, la corte celebra los esponsales (Di già nella cappella). El Rey ennoblece a Fernando, pero los nobles lo rechazan por entender que el motivo ha sido vil . Fernando sólo averigua la verdad después de la ceremonia de bodas. Se considera deshonrado por el Rey y rompe su espada, abandona a Leonor y se confía a Baltasar
Pero una vez casado ella le explica a Fernando que era un matrimonio de pura fórmula, puesto que ella era y seguía siendo la Favorita del Rey.
Don Fernando, no pudiendo vengarse del rey, rompió su espada, con la que le había servido heroicamente, y la arrojó a los pies del monarca diciendo "Quedaos con vuestra favorita, que yo me vuelvo a mi convento".
La vida se le hizo difícil a doña Leonor una vez fallecido el rey, con quien había tenido diez hijos. La reina Doña María la hizo aprisionar y buscó mil maneras para que volvieran al patrimonio real los bienes y feudos que Alfonso XI había donado a la favorita, quien fue ejecutada en Talavera de la Reina en 1351.

Freitag, 15. August 2014

ANGEL VARGAS - " TRES ESQUINAS "

Citado en el post de homenaje a Teodoro Fels http://reyaller.wordpress.com/2014/08/09/del-genero-aviator-teodoro-fels/



Este post se encuentra en instalación.

Ese barrio de Tres Esquinas estaba en Barracas, en el cruce de Montes de Oca  y Osvaldo Cruz donde persistió, hasta  1955, la estación  Tres Esquinas del Ferrocarril  Buenos Aires a Ensenada, que funcionó desde 1865 hasta poco antes del Centenario, cuando lo absorbió el Ferrocarril Sud. Frente a la estación había  un café, llamado también “Tres Esquinas”  y  que se denominó Cabo  Fels cuando el conscripto Teodoro Fels unió a Buenos Aires con Montevideo, en Bleriot de 50 HP, el 1 de Diciembre de 1912, batiendo el record  de permanencia en vuelo sobre el agua.

Donnerstag, 31. Juli 2014

Vargas, Garanča, Netrebko & Tezier -Rigoletto Quartet-

Mon coeur s'ouvre... https://www.youtube.com/watch?v=LoXqkUZW7d

Elīna Garanča"Mon coeur s'ouvre á ta voix"  https://www.youtube.com/watch?v=noHQXogDsA0#t=48 

Netrebko y Garanča"Barcarolle" de Contes d'Hoffmann https://www.youtube.com/watch?v=0u0M4CMq7uI
Ramón Vargas, Tributo : https://www.youtube.com/watch?v=jbwQCbLAR0Q 
R.Vargas, Gounod, "Romeo et Juliette", Lève-toi soleil : https://www.youtube.com/watch?v=xPN85QJ9mdA



Sonntag, 27. Juli 2014

E la nave va...




E la nave va, Fellini https://www.youtube.com/watch?v=nZrmsP-ickE  film

 Por las mismas fechas calendarias en las que  posteo este homenaje (27.07.2014) se están cumpliendo cien años desde el inicio de las acciones bélicas que, en pocos días y semanas, se extenderían sobre tierras y mares de la tierra para convertirse en lo que después denominarán la "primera guerra mundial" o "la Grande Guerre". El film de Fellini E la nave va... también sitúa su relato en aquel repliegue de la historia, si bien da un sesgo metacrítico a la trama mostrando cerca del final algunas escenas del trabajo de filmación en estudios, tarea cumplida en 1983. 


Tras breves minutos de episodios portuarios en color sepia y en cine mudo, un selecto contingente de músicos y cantantes de ópera embarca junto a un grupo de personalidades de la alta sociedad europea en una imponente nave de pasajeros. Llevan las cenizas de una célebre diva de ópera a su isla natal para arrojarlas en aguas cercanas a la misma. Asume el papel de traspunte y  narrador un periodista, que nos guía a través de lo que acontece a bordo. 

Los famosos tripulantes, estilizados de conformidad con sus respectivos roles sociales y caracteres personales, conforman diversos grados en una amplia tesitura de jerarquías. Algunos son músicos allegados a la famosa cantante fallecida, hay parientes y admiradores de la misma, miembros de la realeza, pero ante todo las rivales de la soprano que aspiran a sucederla y aun superarla en el favor de los volubles públicos del belcanto. No faltan notables intérpretes masculinos y femeninas, incluyendo un director musical. El reparto de personajes del film se completa con miembros del clero, el comandante y oficiales del buque, un archiduque de prosapia austríaca, cocineros, camareros, calderistas y estoicos paleadores de carbón que mantienen el fuego para la presión de las calderas. Completan el elenco algunas decenas de capones y gallinas, encerradas en jaulas a la espera de ser transformadas en alimento de los comensales, y no faltan a bordo de la nave los habituales roedores más un insólito rinoceronte.

           
                                 Rinoceronte a salvo 
          La escena de las calderas es afín con las que se muestran en las películas sobre el Titanic.  Los cantantes visitan la sala de máquinas de la nave y a pedido de los obreros se sucede un torneo de destreza vocal que revela las rivalidades y envidias entre los artistas en un excepcional estudio psicológico.
La atmósfera del  viaje se ensombrece cuando comienza la ya preanunciada guerra. Medio centenar de serbios y gitanos en huida, que se habían lanzado en botes al mar, son rescatados por el capitán en cumplimiento de su honor de marino y de normas internacionales vigentes. Lo insólito de las costumbres de esos recientes ocupantes de la cubierta de popa arrastra en su  curiosidad a los viajeros originales.
El film culmina con el hundimiento de la nave. Mientras ésta se sumerge, un melancólico admirador de la soprano difunta continúa escuchando en un gramófono las arias de ésta, mientras la mayoría de los viajeros se refugian en botes salvavidas al son del coro de "La forza del destino", de Verdi, y de música de Debussy. El periodista narrador de los sucesos, olvidado tal vez de su libreta de apuntes, rema en uno de los botes llevando al rinoceronte como único pasajero.
La voz de la soprano fallecida es ejecutada por Mara Zampieri y la coreógrafa Pina Bausch actúa como la Princesa Lherimia, una ciega vidente. 
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Cuarenta y cuatro años después del tiempo histórico reconstruido por el filme E la nave va, el internauta que redacta esta evocación fue testigo conviviente de una escena similar a una de las que registra Fellini en su arriba mencionada película. Fue a bordo del Andrea C,
buque de línea para carga y pasajeros que unía en viajes regulares los puertos de Genova y Buenos Aires, con breves paradas en Montevideo, Santos o Rio de Janeiro u otro del Brasil, según lo exigieran las contingencias de carga y desembarco.
No era un navío de lujo ni mucho menos. Había en él una "primera clase", una segunda y una tercera, con escalas de precios descendentes en orden inverso al de esa numeración. Dos enormes espacios al nivel de las bodegas solían ser acondicionados como "dormitorios colectivos", uno para cada sexo -- diferencia que por entonces no parecía difícil de definir. Los costos de la travesía en esos dormitorios eran apenas un poco inferiores a los de la "tercera clase" ya que al fin de cuentas los viajeros de ambas comían el mismo menú, pomposamente denominado "pranzo equatoriale", es decir, con escasas calorías. Va de suyo que el hoy "internauta" descansó todo aquel viaje en uno de esos dormitorios, bajo la línea de flotación. Para escapar de esa atmósfera, no siempre compuesta de aire, pasaba el mayor tiempo posible sobre la cubierta de popa aunque día a día iba transgrediendo dicho límite.
No faltó quien se apercibiera de esas ausencias para hurtarle la "campera" con la que pensaba abrigarse en las primeras jornadas invernales europeas.

  columnas de Hércules
 concierto de cristal

A punto de atravesar (en sentido inverso al de los navegantes de la Antigüedad) las columnas de Hércules, el capitán de la Andrea C hizo avisar a tripulación y pasaje que por la noche se ingresaría por "razones de mejor servicio" al puerto de Gibraltar; al día siguiente la nave retomaría el derrotero previsto hasta Genova. Los viajeros se retiraron a dormir, sin riesgo de caer esa noche de sus cuchetas, y al despertar en la mañana se encontraron con un extraño espectáculo: sobre las planchas de madera de la cubierta inferior de popa caminaban o estaban recostados unos treinta o cuarenta nuevos pasajeros, mujeres, hombres y niños, con  bártulos y ropas que revelaban la humildad de su condición.
El intento de conversar con ellos tropezaba con cierta reticencia, aunque lo hacían en perfecto español y acento un tanto arcaico.
Púdose averiguar, empero, que eran de religión judía ("hebrea", decían ellos), descendientes de sefardíes, en ruta hacia Cannes donde reembarcarían en un navío que los transportaría hacia Israel. Que todos ellos habían pagado sus pasajes a través de representantes, tenían sus papeles en regla y habían resuelto establecerse en Tierra Santa.
Estaban conformes de permanecer dos jornadas completas - o las que hicieran falta - sobre cubierta y recibirían la comida habitual de los pasajeros de tercera.
Si bien fueron objeto de curiosidad y trato amable de parte de tripulantes y pasajeros, no dejaron de ser parcos en sus declaraciones. Ello dio pie a sospechar que el insólito lugar donde embarcaron y el no menos extraño de su transbordo, ya que Cannes o Canas carece de un puerto comercial, pudieran explicarse como el resultado de "tratativas privadas" entre el capitán y otros marinos del mar Mediterráneo, sin conocimiento ni anuencia de las autoridades marítimas estatales. Es probable que esos sefardíes hayan arribado, como muchos otros contingentes, a la nueva tierra de sus sueños. Ningún noticiero ni periódico propagó que hayan seguido errantes por mucho tiempo.
Sin embargo, durante las noches y los días que pasaron sobre la cubierta de popa del Andrea C  nunca se los vio arrebatados por la música, la danza y el jolgorio de los serbios prófugos que Federico Fellini pintó con lente magistral en E la nave va, producida en 1983.-

                     kalais- julio de 2014



Fuente adicional :
http://diasdeunacamara.blogspot.com.ar/2010/12/y-la-nave-va-1983-de-federico-fellini.html 
Y la nave va es la película de Fellini más enferma de autoconciencia y melancolía, y, de alguna manera, engloba su universo desde una madurez completa y con una intención terminal. Quizá por eso tiene un halo extraño en el conjunto de su obra. Desde su prólogo, se descubre un propósito reflexivo y meta cinematográfico. A la manera de un rápido resumen de la evolución formal del cine, asistimos a la proyección primero muda, luego musicalizada y sonorizada, y por último a color, de la partida de un gran navío.

Como no podía ser de otra manera, se trata del viaje de un grupo decadente. De cuando en cuando, y como en una crónica, los personajes y sucesos son comentados por un perspicaz narrador (alter ego del autor de Roma), que se dirige al espectador frontalmente, mirando hacia la cámara. Con un regordete príncipe prusiano, y un rinoceronte enfermo, músicos y cantantes se encuentran en la nave para esparcir, en el mar griego, las cenizas de una gloriosa diva de la ópera. Fellini contrasta la pomposidad de sus personajes, como siempre, con situaciones cómicas:  véase la competencia operística que entablan los maquinistas de las calderas. Sin embargo, la verdadera fiesta empieza cuando el barco es abordado por náufragos serbios y gitanos. El anárquico contingente encerrado en un mismo espacio -tema que Fellini encaró explícitamente en Ensayo de Orquesta- ahora se pone en escena con resonancias históricas. El ejemplo más ilustrativo es el estallido "accidental" del enfrentamiento naval, cuando se hace entrega forzosa de los serbios a otro barco, príncipe prusiano de por medio (¿en alusión a la Primera Guerra Mundial?). Habría que añadir que este tempestuoso combate se presenta como conclusión natural de la aventura, de la vida y la película.

Fellini fue y será siempre el cineasta de Cinecittá, esa gran casa o universo de juguete que él podía armar y desarmar a su gusto. La esencia de su poética descansaba en la singular materialidad de sus escenarios -y su manera de filmarlos-, unos paisajes o entornos que casi siempre escondieron, o lucieron sin más, una artificialidad cómplice, ingenua y extrañamente onírica. Algo que él comprendía muy bien, y que aquí se exhibe más enfáticamente que nunca con cielos, nubes y mares de plástico, con barcos como gigantescas maquetas de colores pálidos, tonos grises o superficies renegridas. Pero eso no es todo. Luego, al mostrar sus cámaras, reflectores y máquinas, Fellini hace evidente, de una manera especialmente impúdica, la condición ilusoria de lo que se agita ante nosotros. Esto sucede en la última y apocalíptica tormenta que vive el navío, en el clímax del filme. Allí, donde la verosimilitud tensa sus cuerdas, y, a la vez, todo parece perder el control, el cineasta echa una mirada a lo que está haciendo, como si se tratara del fin de su propio arte.






Donnerstag, 24. Juli 2014

Cazador tanto cazó… [poemas en comparanza]

L’amour est un oiseau rebelle - Bizet, ópera Carmen
(post sugerido por m.m. voet y a ella dedicado]




Romance de Alfonsina  Storni

Cazador alto y tan bello
como en una tierra no hay dos,

se fue de caza una tarde

por los campos del Señor.

Seguro llevaba el paso,
listo el plomo,

el corazón repicando,

la cabeza erguida y dulce la voz.

Bajo el oro de la tarde,
tanto el cazador cazó,

que finas lágrimas rojas

se puso a llorar el sol…

Cuando volvía cantando
suavemente a media voz,

desde un árbol enroscada,

una serpiente lo vio.

Iba a vengar a las aves;
mas, tremendo, el cazador

la cabeza le cortó.

Pero aguardándolo estaba
a muy pocos pasos yo…

Lo até con mi cabellera

y dominé su furor.

Ya maniatado le dije:
-Pájaros matasteis vos,

yo voy a tomar venganza

ahora que mío sois…

Más no lo maté con armas,
le di una muerte peor:

¡lo besé tan dulcemente

que le partí el corazón!

Cazador, si vas de caza
por los montes del Señor,

teme que a pájaros venguen

hondas heridas de amor.



ca

L’amour est un oiseau rebelle - Bizet, ópera Carmen

L'amour est un oiseau rebelle
Que nul ne peut apprivoiser

Et c'est bien en vain qu'on l'appelle

S'il lui convient de refuser

Rien n'y fait, menaces ou prières

L'un parle bien, l'autre se tait :

Et c'est l'autre que je préfère
Il n'a rien dit mais il me plaît
L'amour ! L'amour ! L'amour ! L'amour !


L'amour est enfant de Bohême
Il n'a jamais, jamais connu de loi

Si tu ne m'aimes pas, je t'aime

Si je t'aime, prends garde à toi !

Si tu ne m’aimes pas

Si tu ne m’aimes pas, je t’aime !

Mais, si je t’aime
Si je t’aime, prends garde à toi !


L'oiseau que tu croyais surprendre
Battit de l'aile et s'envola ...

L'amour est loin, tu peux l'attendre

Tu ne l'attends plus, il est là !

Tout autour de toi, vite, vite

Il vient, s'en va, puis il revient...

Tu crois le tenir, il t'évite
Tu crois l'éviter, il te tient
L'amour ! L'amour ! L'amour ! L'amour !


L'amour est enfant de Bohême
Il n'a jamais, jamais connu de loi

Si tu ne m'aimes pas, je t'aime

Si je t'aime, prends garde à toi !

Si tu ne m’aimes pas

Si tu ne m’aimes pas, je t’aime !

Mais, si je t’aime
Si je t’aime, prends garde à toi !

Freitag, 18. Juli 2014

TAN LEJOS Y TAN CERCA 1 - So fern, so nah - Film von WIM WENDERS


Nota: Este video contiene la primera parte del film de WIM WENDERS titulado Tan lejos, tan cerca - cuyo 2º tramo se publica en este mismo sitio bajo el link https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=6533749213827340789#editor/target=post;postID=6446332502318468384;onPublishedMenu=allposts;onClosedMenu=allposts;postNum=1;src=postname 

The angel in "Faraway So Close" (more a companion piece than a sequel to "Wings of Desire") longs to be human to see through man's eyes and discover why human beings find it so difficult to experience the spiritual.
The angel reborn into a physical body learns the harsh lessons of life: humans can barely see beyond their own physical bodies much less glimpse the spiritual world; time passes quickly and often leaves one behind in the dust without anyone noticing or caring; and the bitterness of loneliness is a terrible thing. This is in direct contradistinction to the angel in "Wings of Desire." That angel finds joy and satisfaction in love, work and family.
Wenders, therefore, brilliantly shows us both sides of the human coin. The postive side is reflected in "Wings of Desire" and represent love and growth and the negative side is reflected in "Faraway So Close" and signify loneliness and decay. Although "Faraway So Close" sacrifices the originality that "Wings of Desire" offered us, it makes up for it by completing the human picture; for "Wings of Desire" and this film form a complete and compelling whole.
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In weiter Ferne, so nah! ist ein deutscher Spielfilm aus dem Jahr 1993 von Regisseur Wim Wenders. Der Film ist die Fortsetzung des Films Der Himmel über Berlin.
Der Engel Cassiel ist traurig darüber, dass er als ein Unsterblicher die Menschen wegen ihrer Sorgen nur trösten kann, anstatt aktiv in ihr Schicksal eingreifen zu können, ohne selbst ein Mensch zu werden. Seinem Freund Damiel widerfuhr dies, so dass er ihn alleine seines Weges ziehen lassen musste. Cassiel wandert umher und lässt die Zeit verstreichen, bis die Berliner Mauer fällt. Er rettet ein Mädchen, die kleine Raissa, die das Gleichgewicht verloren hat und vom Balkon fällt, und wird danach, ohne dass er sich dies gewünscht oder gewollt hatte, ebenfalls zum Menschen.
Cassiel geht nun durch Berlins Straßen und beobachtet die Menschen. Ihn bedrückt die lieblose Geschäftigkeit der Menschen, doch dann trifft er auf seinen alten Freund Damiel, der mittlerweile zu einem lebensfrohen Pizzabäcker geworden ist, und seine Frau, die Hochseilakrobatin Marion, die dem sich überflüssig vorkommenden Cassiel Zuversicht einflössen und ihm helfen will, sich auf Erden als Mensch einzuleben. Aber Cassiel spürt seine Hilflosigkeit und fühlt sich überflüssig. Auf Schritt und Tritt wird er von Emit Flesti (Ein Ananym das rückwärts gelesen lautet: „Time Itself“, deutsch: die Zeit selbst), einer zynischen Gestalt, verfolgt, der seine verstreichende Lebenszeit verkörpert. Cassiel wird obdachlos; er ist ein gefallener Engel.
Die Dialoge in „Der Himmel über Berlin“ (1987) stammten von Peter Handke. Die Worte der Engel aus „In weiter Ferne, so nah!“ stammen von Ulrich Zieger, einem jungen Dichter aus Berlin. Ansonsten weiß ich nichts über Ulrich Zieger. Aber ich glaube nicht an seine Poesie.
Das Drehbuch zu diesem Film aber stammt nicht nur von Zieger, sondern auch von Wim Wenders. Es erzählt davon, wie der Engel Cassiel (Otto Sander) unter die Menschen kommt, wie er seinen alten Freund Damiel (Bruno Ganz) besucht, der mittlerweile die Pizzeria „Casa dell’ Angelo“ betreibt, wie er sich in die Machenschaften des Waffen- und Pornofilmhändlers Baker (Horst Buchholz) verstrickt und wie er schließlich im Kampf gegen das Böse sein kurzes Erdenleben wieder verliert. Es handelt von einem alten Chauffeur (Heinz Rühmann), einem traurigen Privatdetektiv (Rüdiger Vogler), einem freundlichen Musiker (Lou Reed), einem nachdenklichen Staatsmann (Michail Gorbatschow) und einem Mann namens Emit Flesti (Willem Dafoe), dessen Namen man rückwärts lesen muß: time itself. Die Geschichte, die so entsteht, ist wie ein endloser Feiertag: Allerheiligen und Allerseelen auf einmal. Und so ist auch der Film.
Die Bilder-Moral schließlich, jene Religion des „reinen Blicks“, die Wenders diesmal so lauthals predigt wie nie zuvor, kehrt sich am Ende gegen ihn. Eine Szene wie die, in der Otto Sander das Filmlager von Horst Buchholz mit einer geballten Ladung in die Luft sprengt und dabei eine Rolle Film als Lunte verwendet, trifft nicht die Feinde des Kinos, sondern ihren Erfinder. Wer sich solche Bilder ausdenkt, der ist nicht rein und milde, sondern zornig und verzweifelt. Das ist nicht schlimm, wenn man kein Prophet sein will. Für Wim Wenders aber ist es fatal.
Peter Handke, der ein feierlicher, aber kein scheinheiliger Dichter ist, hat letztes Jahr in einer kleinen Rede beklagt, daß das Kino sich immer mehr in fanatische Film-Sekten aufspalte und dadurch den letzten Schein seiner Allgemeingültigkeit verliere. Mit „In weiter Ferne, so nah!“ ist Wim Wenders zum Anführer seiner eigenen Sekte geworden. Einen „Film für die Deutschen“ wollte er drehen, aus nächster Nähe und mit den besten Absichten. Noch nie war er uns so fern.
 Jedoch beginnt für Cassiel bald ein neuer Lebensabschnitt: Er rettet den Geschäftsmann Tony Baker vor der Mafia, die einen Anschlag auf ihn verüben wollte. Zum Dank macht Tony Baker Cassiel zu seinem Partner. Doch bald stößt Cassiel auf Tonys dunkle Vergangenheit: NationalsozialismusPornographie und schmierige Waffengeschäfte. Er ist zutiefst enttäuscht, fällt jedoch nicht in ein Loch, sondern plant eine raffinierte Aktion, um Tony das Handwerk zu legen.
Zusammen mit seinen Freunden, Damiel, Peter Falk, Marion und ihren Artisten, plant er, Tonys geheimes unterirdisches Lager unter dem Flughafen Tempelhof in Berlin zu zerstören. Auch der düstere Emit Flesti unterstützt Cassiel dabei, da er weiß, dass dessen Lebensuhr so gut wie abgelaufen ist. Das Vorhaben gelingt, doch wenig später findet Cassiel den Tod. Flesti hatte zuvor erklärt, es sei seine Mission, Cassiel klarzumachen, dass er nicht zu den Menschen gehört. Während seine Freunde noch um ihn trauern, spürt Damiel, dass Cassiel weiter existiert und bei ihm ist.
Nach zehn Jahren Pause trat in diesem Film die deutsche Filmlegende Heinz Rühmann mit 91 Jahren zum letzten Mal vor die Kamera.  http://de.wikipedia.org/wiki/In_weiter_Ferne,_so_nah
·         U2 steuerten für den Soundtrack das Lied Stay (Far Away, So Close!) bei, das im Original auf ihrer CD Zooropa enthalten ist.
·         Während des Abspanns erklingt das Stück Cassiel's Song von Nick Cave, der für den Film auch das Lied Faraway, so close! beitrug.